Por: Revista Matadero
Como ya es clásico en Revista Matadero, nos tomamos gran parte del año para analizar (sin presiones y la inmediatez preponderante) cuáles serían nuestros discos favoritos del 2025. Sabemos que para muchos es un ciclo que ya pasó hace tiempo, pero estamos seguros que la rapidez con la que pasan las cosas actualmente hizo que te perdieras algunos de los nombres que presentamos en esta ocasión.
Lamentablemente, en este tipo de ejercicios siempre hay opciones que no alcanzan a entrar a la lista final. Por lo mismo, un saludo cariñoso a los artistas que no alcanzaron el corte: Panda Bear, The Horrors, Natalia Lafourcade, Ben Kweller, Chicarica, The Armed, NARRATIVA, Wednesday, Tame Impala y Melvins.
También es importante reiterar que este es un trabajo comunitario por los matarifes que, más que hacer un ranking o poner puntajes arbitrarios, se unieron para conversar de sus álbumes favoritos en tiempos cada vez más hostiles para el debate. Así, extendemos nuestro agradecimiento a Barbara Carvacho, Pablo “Alga” Rojas, Seba Amado C., Valentina Tagle y Alex Miranda H., que prestaron su tiempo y energía para crear esta fotografía musical de lo que fue (y lo que los motivó dentro de) el 2025.
DeBí TiRAR MáS FOToS

Artista: Bad Bunny
Fecha de estreno: 5 de enero
Discográfica: Rimas
Producción: Jonathan «Yoni» Asperil / Justo Barreto / Bassy / Big Jay / Eduardo Cabra / Chuito el da Bayamón / Mick Coogan / Aidan Cullen / Scotty Dittrich / Pau Donés / Dysbit / Elikai / Vladimir Félix / Foreign Teck / Hamed / Frank King / Julia Lewis / Richi López / MAG / Juan Luis Morera / Osakis / La Paciencia / Florencio Morales Ramos / Saox / Tainy / Uv Killin Em / Orlando Valle / Edwin Vázquez / Maldy
Después de que nadie sabe lo que va a pasar mañana (2023) no consiguiera un gran single —a excepción de ‘MÓNACO’— y una subsiguiente gira que se centró sobretodo en Estados Unidos, todo parecía apuntar a que la increíble racha de éxito de Bad Bunny se había acabado. La capacidad del conejo malo de hacer canciones que terminan pegando en la radio es incuestionable, pero pocos se imaginaban que la vuelta al trono del cantante puertoriqueño sería con el que posiblemente fue el disco más importante del 2025 (y eso que cuando salió solo habían pasado cinco días del año).
Como si fuera poco, el cantante hizo todo esto poniendo al centro de su música la idiosincrasia puertorriqueña. Es como si después del tibio recibimiento de su álbum previo le hubiera llegado la revelación de que la respuesta era irse en la dirección opuesta: si antes estaba preocupado en entrar al mercado gringo, ahora el disco se encargaría de dejar claro que los estadounidenses no pueden ser latinos, porque una de las cosas que nos hacen latinos es vivir bajo el yugo made in USA.
Este afán queda claro desde el inicio con ‘NUEVAYoL’, llena de ritmos centroamericanos que evocan los momentos más honestos de Nueva York, cuando la salsa invadía sus calles y se remarcaba el cruce de identidades con películas como West Side Story. No es casual que la portada de este elepé, simple y directa, evoque las fotos familiares en el patio de la casa con sillas plásticas; tener a todos los sitios de reseñas gringos hablando de ritmos como salsa, dembow o incluso plena; o, por supuesto, que la canción más importante del álbum sea ‘LO QUE LE PASÓ A HAWAii’, una crítica a la gentrificación y colonización de Puerto Rico por parte de los gringos que bien podría tener todo un texto aparte.
El disco no es perfecto, tiene problemas clásicos de Bad Bunny —canciones que duran demasiado, otras que se sienten como relleno—, pero nada de eso importa si pensamos que este fue el primer dominó en lo que terminaría siendo la primera presentación en el Super Bowl cantada por completo en español, volviendo locos a los fachos estadounidenses. ¿Qué cosa hay más latina que mirar a la cara a los gringos y dejarles claro lo pencas que son como nación?
— Alex Miranda H.
EUSEXUA

Artista: FKA twigs
Fecha de estreno: 24 de enero
Discográfica: Young / Atlantic
Producción: FKA Twigs / Eartheater / Koreless / Ojivolta / Stargate / Marius de Vries
Resulta sorprendente que estemos hablando apenas del tercer álbum de estudio de la británica FKA twigs, una artista cuya multifacética carrera sobrepasa los 12 años. Quizás es porque una artesanía tan fina y delicada como la suya requiere mucho más tiempo de elaboración que el promedio de los lanzamientos pop contemporáneos. Pero quién es una para hablar con certezas cuando todo lo que nos pide EUSEXUA es que nos perdamos en un estado de euforia que es difícil precisar con palabras. Por algo existe la música.
Esto no quiere decir que el paso del tiempo no se vea reflejado en el último trabajo de twigs, pues es evidente que esta se ha dedicado a pulir su trabajo, a elegir con pinzas sus referencias y, sobre todo, a divertirse y experimentar más que un poco. Estamos hablando de alguien cuyo interés no descansa sólo en mantenerse vigente para no perder el momentum (otros depredadores del medio ya tienen colapsado ese mercado), sino en saber elegir cuándo es el momento adecuado para mostrar lo que tienes que decir. Y como es una artista versátil, el lenguaje que utiliza adquiere distintas encarnaciones: ruidos, sonidos, acordes, gemidos, expresiones, techno, dance, pop; en ‘Room of Fools’ recuerda a la Björk de ‘Big Time Sensuality’, un tema house vibrante y desinhibido; en ‘Perfect Stranger’ y ‘Childlike Things’ se ven rastros de (que en paz descanse) la mejor Grimes; los coros en ‘Keep It, Hold It’ recuerdan por qué Kate Bush es una de las madres superioras del pop. En fin, ¿qué es EUSEXUA sino la ventana al corazón de una estudiosa artesana de la música bailable?
— Valentina Tagle
The Bad Fire

Artista: Mogwai
Fecha de estreno: 24 de enero
Discográfica: Rock Action Records
Producción: John Congleton
Con más de 30 años de trayectoria, Mogwai ha trascendido la idea de banda y ya puede ser tratado como una institución. Nombres de canciones que en vez de buscar darte la atmósfera para sus pasajes sonoros son bromas internas, discos que van desde el pop más shoegaziado hasta los lugares más altos del post-rock, shows en vivo envolventes, una constante necesidad por seguir lanzando nuevo material. Bajo ese prisma, esta entrega continúa el camino que los escoceses ya venían trazando.
Todo lo anterior es cierto, pero a pesar de eso —y de una forma que se podría llamar hasta milagrosa— Mogwai aún no llega al punto de aburrir (algo que sería normal con todos su años de carrera), sino que sorprende mientras consigue entregar un trabajo que se siente clásico y novedoso a la vez. Desde hace algunos años que la banda viene haciendo música para películas, y se nota que eso ha influenciado un uso mayor del sintetizador en sus canciones. Es más: The Bad Fire abre y cierra con sonidos de sintes.
Si antes hablábamos de pop shoegaziado y cumbres de post-rock, ahora hay que agregarle pasajes expresionistas de los ya mencionados sintetizadores, haciendo que por momentos suenen como el John Carpenter más calmado (‘God Gets You Back’) y en otros como los hijos más bailarines de My Bloody Valentine (‘18 Volcanoes’). Siguen las canciones con nombres en broma (‘If You Find This World Bad, You Should See Some of the Others’; ‘Pale Vegan Hip Pain’) e incluso hay sorpresas como voz con vocoder (‘Fanzine Made of Flesh’). ¿Qué hace que una banda sea una institución? No se sabe a ciencia cierta, pero podríamos decir que tres décadas de historias y ocupar ingredientes conocidos para hacer cosas nuevas ayudan a ganar ese título.
— Alex Miranda H.
La brea

Artista: Hesse Kassel
Fecha de estreno: 1 de marzo
Discográfica: independiente
Producción: Juan Diego Soto
Acá hay dos bandos: o amas u odias La brea. No hay rincón medio. No existe esa mentira de que estás en el centro. Cuando se trata de esta música, no hay Ximenas Rincones. Por estos lados, somos de los que creen que este disco merece un lugar en esta lista de lo que vale la pena hablar del 2025.
Dentro de este trabajo catártico (musicalmente hablando) se pueden encontrar todo tipo de influencias. Están las más obvias, como sus contemporáneos Black Country, New Road, pero combinadas con un post-rock que recuerda a Godspeed You! Black Emperor o al John Coltrane de su época más espiritual.
Rock sin concesión, poesía surrealista y una actitud que parece ser la corporalización de la desconexión que muchos jóvenes viven, pero que al final sirve para desahogar la rabia contenida y la violencia que tanto nos atormenta la mente en estos tiempos. Public Enemy decía que no había que creer en el hype, pero ellos no conocían a Hesse Kassel.
— Pablo “Alga” Rojas
Codex GS

Artista: Gangrena Surf
Fecha de estreno: 14 de marzo
Discográfica: Cisterna Bizarra
Producción: Felipe Ruz
Más de diez años separan esta nueva producción de Gangrena Surf con el que fue su primer álbum de estudio, Quemar-Hundirse-Profanar-Refractar (2014), que los posicionó como banda de culto dentro del underground capitalino. Si bien desde entonces lanzaron dos discos más (uno de rarezas y uno en vivo) tuvimos que esperar a 2025 para escuchar su segunda entrega de estudio.
Quizás son los tiempos que estamos viviendo donde pocas bandas salen del molde de lo que se espera en Chile (más que nada el mal llamado indie y en menor medida una idea de post-punk muy fantasmal que no significa nada realmente) o quizás son los ya mencionados años de espera, pero es inevitable sentirse feliz por volver a escuchar los ritmos oscuros e hipnotizantes de los de La Cisterna. También se agradece un disco de menos de media hora con más de diez canciones (trece en total) en un panorama de compositores que a veces parecen competir por ver quién hace la obra menos directa posible.
Codex GS nos invita a no arreglar lo que no se ha roto, sino a profundizar en los rituales ya conocidos: acá la apuesta está en otro lado, no es buscar la aprobación de los melómanos de redes sociales (despectivo) sino encontrar a los amantes de la música que salen a tocar pasto, o en este caso, lo extraño (apreciativo).
Después de escuchar el disco uno se queda con cosas como la potente marcha galopante de ‘En la tormenta’, los riffs a la 007 de ‘Operación desgarramiento’ o el carrete en el cementerio que es ‘Keops Rave’. Si bien fueron diez años de espera, Codex GS se siente como un viejo amigo, de esos que pareciera que nunca hubiéramos dejado de ver.
— Alex Miranda H.
Lonely People With Power

Artista: Deafheaven
Fecha de estreno: 25 de marzo
Discográfica: Roadrunner Records
Producción: Justin Meldal-Johnsen
Celebrando quince años de carrera, el ensamble californiano presenta un sexto álbum de alto calibre. El cuasi-lustro que separa este trabajo de su predecesor (Infinite Granite, de 2021) es la mayor pausa que esta banda ha tomado entre discos, pero una escucha basta para comprobar que la espera no ha sido en vano.
Y es que, con esta placa, Deafheaven vuelve a beber del black metal sin moderaciones, pero al mismo tiempo consigue algo que no necesariamente se hubiera esperado de un grupo en ese proceso: Lonely People With Power es, tal vez, el ejemplo definitivo en su género de una banda perfeccionando el formato canción sin traicionar ni un ápice su impronta. Con doce tracks y poco más de una hora de duración, el resultado está cargado de agresividad implacable, pero nunca traiciona su núcleo emocional.
— Seba Amado C.
Only Dust Remains

Artista: Backxwash
Fecha de estreno: 28 de marzo
Discográfica: Ugly Hag Records
Producción: Ashanti Mutinta
Es necesario comenzar con esto: la canción ‘History of Violence’ es la idea base en la que se sostiene este álbum. Aquí, Ashanti Mutina se expone a sí misma analizando sus propios demonios, su depresión, su realidad como migrante en Canadá y la pelea por intentar surgir. Y después, cuando atrapa tu atención, te grita en la cara que hay una matanza en Medio Oriente donde niños son asesinados por establecer un estado colonial.
Ese análisis podría ser propagandístico, pero no lo es. Esta es una artista tomando todo lo que está atormentando su mente, tanto de forma interna como externa, y canalizándolo en una obra furiosa cuyo nombre indica que todo se está destruyendo. Only Dust Remains es un manifiesto furioso en que Backxwash se rehúsa a callar. La culpa no impide gritar, y ella misma lo deja claro cuando pregunta de forma directa: “¿Por qué mierda estoy aquí quejándome mientras en Gaza hay niños que perdieron a sus padres?“.
— Pablo “Alga” Rojas
Tripla

Artista: Miki Berenyi Trio
Fecha de estreno: 4 de abril
Discográfica: Bella Union
Producción: Miki Berenyi Trio
Como guitarrista de Lush, Miki Berenyi es uno de los nombres que construyeron los cimientos de lo que conocemos como shoegaze. Ahora, 33 años después de Spooky, la londinense regresa en formato trío. Tripla (“triple” en húngaro) es un debut anómalo, de esos que sólo pueden ser firmados por manos y mentes con suficiente rodaje como para llevar su arte a niveles excepcionales.
Desde los primeros acordes de ‘8th Deadly Sin’ queda claro que esto no sólo es una nueva formación (con Berenyi acompañada por KJ McKillop y Oliver Cherer), sino también una aproximación completamente distinta al género. Un esfuerzo compositivo conjunto, equivalente y orgánico, que entrega un disco extraordinario: dream pop con alto tempo, mezclando cuerdas con beats y drum machines. Una obra atemporal y memorable, que merece atención.
— Seba Amado C.
Instant Holograms On Metal Film

Artista: Stereolab
Fecha de estreno: 23 de mayo
Discográfica: Duophonic Ultra High Frequency Disks / Warp
Producción: Stereolab / Cooper Crain
Un regreso que todos esperaban. Pese a que se reunieron el 2019, el silencio discográfico de Stereolab se remontaba a los tiempos previos a su separación, pero el año pasado fue el momento justo para romper ese silencio.
Instant Holograms on Metal Film es una nueva muestra de ese pop electrónico con tintes de avant-garde, experimentación e incluso bossa nova que los franco-anglosajones siempre han entregado en buena factura. Eso, sin mencionar cómo está construído de tal forma que cada secuencia se sienta fluida y parte de un todo.
El disco fue acompañado por una gira que pasó por estos terruños y demostró que la banda está más viva que nunca. Tras superar tragedias, separaciones y un mundo en guerra, la música puede alimentar esa alma inquieta que quiere seguir experimentando con ritmos que solo Stereolab sabe cómo entregar sin decepcionar.
— Pablo “Alga” Rojas
NEVER ENOUGH

Artista: Turnstile
Fecha de estreno: 6 de junio
Discográfica: Roadrunner Records
Producción: Brendan Yates
Mucho se ha hablado durante el último año sobre quién es la salvación del rock (uno de los temas de conversación favoritos del periodismo musical). Por un lado, el mainstream coronó a su candidato puramente en base a estilo (porque qué bien se ve junto a Aerosmith y Slash, ¿no?). Mientras, en la otra vereda, lo que parecía un veredicto unánime ha dado paso a la gran pregunta de nuestros tiempos: ¿nuestra alternativa llegó hasta acá de forma orgánica, o todo el hype fue un mero invento de la era TikTok?
Unos y otros no logran ponerse de acuerdo. Tal vez nunca lo consigan. Lo irónico es que ambos están equivocados, y la respuesta correcta ha estado frente a sus narices todo el tiempo. Bajo la métrica que se quiera observar (seguidores, shows en vivo, rankings, etc.), Turnstile es la banda que, de punta a cabo, de principio a fin, estuvo todo el 2025 cuidando de la buena salud del rock, y más aún con la llegada de su cuarto disco, NEVER ENOUGH.
El verdadero poder de esta placa está en su versatilidad. No es una sola cosa, un solo mood o un solo estilo (lo que constituye un pecado imperdonable para aquellos fans que exigen adherencia estricta a los cánones del hardcore). El quinteto de Maryland puede alternar entre múltiples recursos sin esfuerzo: guitarras playeras (‘I CARE’), tempo punk (‘SUNSHOWER’), pedales ochenteros (‘SEEIN’ STARS’) y riffs de rock puro y duro (‘SLOWDIVE’). Como los mejores líderes, esta colección de canciones no busca estar a la vanguardia: la crea.
— Seba Amado C.
moisturizer

Artista: Wet Leg
Fecha de estreno: 11 de julio
Discográfica: Domino
Producción: Dan Carey
En el mundo de la música pareciera que las mujeres sólo tienen permiso de ser artistas torturadas, sexies o enojadas (o una combinación de las tres). Eso hace que Wet Leg —a pesar de un sonido poco novedoso respecto a su debut— sea un nombre que destaque tanto entre aquellos grupos adyacentes al punk rock.
Lejos de caer en esos lugares comunes, esta banda opta por ser algo que pareciera que nadie, ni hombres ni mujeres, quiere ser en estos últimos años: divertidas. Sí, la combinación de guitarras afiladas con letras juguetonas ya se ha escuchado, pero nunca desde un punto de vista tan femeninamente hilarante pero real.
En esta nueva obra tomaron todo eso y lo llevaron al ámbito del amor, pero sin caer en la trampa del cliché. Cada vez que las letras parecen acercarse a ese campo, el ingenio de la vocalista Rhian Teasdale salva la situación y, antes de que te des cuenta, un riff de la guitarrista Hester Chambers ya te hizo olvidarlo.
Si bien moisturizer tiene temas que recuerdan por qué la banda se hizo conocida (como los singles ‘CPR’ y ‘catch these fists’), también tiene algo de búsqueda nueva, con canciones como ‘u and me at home’ con su coro de barra de fútbol, o incluso la beachousesca ‘11:21’. Quizás no sea el disco más novedoso en lo estrictamente musical, pero los espacios sin llenar que ocupa en el horizonte actual lo hacen una obra que no puede pasarse por alto.
— Alex Miranda H.
DON’T TAP THE GLASS

Artista: Tyler, The Creator
Fecha de estreno: 21 de julio
Discográfica: Columbia
Producción: Tyler, The Creator
El año pasado, Revista Matadero eligió CHROMAKOPIA como uno de sus discos favoritos, debido a lo increíblemente personal, profundo en sonidos y variado en estilos que es ese álbum. Apenas 8 meses después, Tyler, The Creator anunció de forma sorpresiva su nueva entrega con un mensaje: no esperen una obra llena de significados ocultos ni un gran concepto. Cuando por fin pudimos escuchar DON’T TAP THE GLASS, nos dimos cuenta que lo que busca es sólo hacerte bailar.
Al comenzar la escucha lo primero que puedes oír son tres reglas: hay que moverse, nada de sentarse quieto; dejar tu equipaje en casa, y NO PEGARLE AL VIDRIO. Si bien con esto el rapero quería bajar las expectativas, es impresionante cómo —quizás de forma inadvertida— terminó creando una respuesta directa a su obra anterior: más corta, más precisa, más divertida, más bailable y, por sobre todo, más idiota (en el mejor de los sentidos). ‘Sugar on My Tongue’ es un clásico instantáneo, ‘Don’t You Worry Baby’ podría fácilmente ser parte de IGOR (2019), mientras que la segunda parte de ‘I’ll Take Care of You’ es una canción que podría ser del primer Tyler. Mención aparte para, en mi opinión, el mejor tema del disco: ‘Ring Ring Ring’, que bien podría estar en el Off the Wall de Michael Jackson.
El 2024 nos dio un discazo, lleno de profundidad e historias interconectadas. Pero eso también generó una reacción en el rapero, que terminó sacando los mejores beats para bailar que tenía. Para muchos puede ser una obra simple, pero no hay que tener miedo en decir que, por más simple que sea, es una de las mejores colecciones de canciones del catálogo de Tyler.
— Alex Miranda H.
Alfredo 2

Artista: Freddie Gibbs & The Alchemist
Fecha de estreno: 25 de julio
Discográfica: ALC Records / ESGN
Producción: The Alchemist
El rap es un género extraño para los hispanohablantes. La mayor parte de su importancia está en la lírica, en las rimas, en la forma de cantar, en el flow, en la cadencia. Pero a medida que el rap se ha cruzado con otros géneros, los beats también han mutado. Si en los tiempos de LL Cool J las bases de las canciones eran un pedazo de otra canción sampleado una y otra vez, ahora hay productores que brillan con luz propia: El Endtroducing….. de DJ Shadow pasó a la historia por su uso de samples, MF Doom es reconocido en la escena tanto por sus rimas como por su excelente trabajo en este frente, y The Alchemist consiguió hacerse un nombre a punta de ritmos nostálgicos y polvorientos.
En el 2020, dos nombres icónicos del rap se juntaron para crear el proyecto Alfredo: el ya mencionado The Alchemist y el reconocido Freddie Gibbs. Un disco increíblemente interesante, lleno de referencias a la mafia, contrastando con los beats más distendidos del productor y la voz más calma de Gibbs. Ahora el dúo regresa para hacer la continuación de ese álbum, entregando un resultado tan bueno que va contra de la idea generalizada de que las segundas partes son malas.
La combinación de teclados suaves, referencias y bases profundas logra que estos 47 minutos llamen la atención incluso del oyente que no habla en inglés. Aunque es innegable que gran parte de la diversión de Alfredo 2 está en su letras (sobre todo cuando apuntan directamente a otros raperos), solo con la música se establece un ambiente lo suficientemente colorido para llamar hasta a quien no gusta del rap. Si no me creen, intenten mostrarle a sus conocidos canciones tan buenas como ‘Ensalada’ (con Anderson. Paak), ‘Gas Station Sushi’ o la excelente ‘Gold Feet’ (con J.I.D.). ¿El día está nublado? ¿Soleado? Da lo mismo: Alfredo 2 funciona igual en todos los momentos.
— Alex Miranda H.
Ego Death at a Bachelorette Party

Artista: Hayley Williams
Fecha de estreno: 1 de agosto
Discográfica: Post Atlantic
Producción: Daniel James / Jim-E Stack / Brian Robert Jones / Steph Marziano
El fin de una relación de pareja (que quizás significa el fin de una banda, aunque por ahora sólo está en animación suspendida) suele ser un hito que genera un fecundo caudal de catarsis creativa, y vaya si así fue el caso con Hayley Williams. Si acaso quedaba alguna duda de que es una de las voces fundamentales de su generación, Ego Death at a Bachelorette Party es la prueba definitiva.
Su tercera placa solista se lee como un compendio de citas extraídas de un diario de vida: sinceras, ácidas, catárticas, tiernas. Le canta “I’ll be the biggest star at this racist country singer’s bar” a Morgan Wallen en la pista que da nombre al disco, apunta la hipocresía de la supuesta fe cristiana de Estados Unidos (‘True Believer’) mientras le pide a la divinidad que busque a otro soldado para sus batallas (‘Kill Me’). Corriente de la conciencia mezclada con una inmensa gama de recursos musicales: la receta que creó estas veinte canciones no tiene desperdicio.
— Seba Amado C.
Willoughby Tucker, I’ll Always Love You

Artista: Ethel Cain
Fecha de estreno: 8 de agosto
Discográfica: Daughters of Cain Records
Producción: Ethel Cain / Matthew Tomasi
No siempre las precuelas de historias terroríficas son bien recibidas. Le pasó a The Exorcist (1973) cuando sacó esas nefastas películas del 2006, y ni hablar de la discusión eterna sobre la calidad de The Phantom Menace (1999). Pero, con esta obra, Ethel Cain nos demuestra que ese no siempre es el caso.
Willoughby Tucker, I’ll Always Love You narra los sucesos anteriores a Preacher’s Daughter (2022), pero con un enfoque más renovado tras el interludio que fue el epé Perverts (lanzado unos meses antes de este disco). Una narrativa que se recorre con shoegaze y una atmósfera sobrecogedora.
Impresiona que temas como ‘Radio Towers’ generen un sonido tan tétrico que parece recordar aquella famosa ciudad de videojuegos cubierta por la niebla. Un relato sobre una relación que sabemos que no tendrá un final idílico, pero que nos entrega uno de los álbumes más hermosos creados en el 2025: un refugio en el que acampar previo a la tragedia ineludible
— Pablo “Alga” Rojas
private music

Artista: Deftones
Fecha de estreno: 22 de agosto
Discográfica: Reprise – Warner
Producción: Nick Raskulinecz – Deftones
Qué fácil hubiese sido, en medio del revival que ha tenido el nu metal, que Deftones hubiese vuelto al sonido de discos como su debut, Adrenaline (1995). Pero, en vez de eso, la banda liderada por Chino Moreno decidió seguir expandiendo ese sonido alternativo que ha cultivado durante las últimas dos décadas.
Tras la polémica salida del bajista Sergio Vega y los delirios conspiranoicos del guitarrista Stephen Carpenter, uno pensaría que private music estaba destinado al fracaso. Sin embargo, la placa muestra que Deftones sigue más vivo que nunca, siendo el antivacunas el jugador más valioso en esta ocasión (algo que nadie vio venir) gracias a su tonalidad y su peso en las composiciones.
Todo parece estar bien con Deftones. Canciones como ‘infinite source’ o ‘my mind is a mountain’ nos muestran a una banda llena de vitalidad que sigue siendo fiel a las convicciones estéticas que vienen cultivando desde hace rato, sin por eso perder la novedad.
— Pablo “Alga” Rojas
The Passionate Ones

Artista: Nourished by Time
Fecha de estreno: 22 de agosto
Discográfica: XL Recordings
Producción: Nourished by Time
¿Qué componentes debería tener un disco para ser sobresaliente en su año? A mi parecer, el apartado registro social que significa montar un largaduración es fundamental. Luego de 10, 20 o 30 años, cuando las juventudes revivan tu álbum y la portada contamine todas las redes sociales, ¿será capaz de retratar lo que se estaba viviendo en la época de su creación? Es 2025, ha pasado media década desde la pandemia y hay más música que nunca. Cientos de miles de personas que se entregaron al pop, rock, indie o soul de recámara (a modo de fuga del confinamiento) ya son nombres con uno o dos títulos a su haber.
Nourished By Time salió a la búsqueda de los apasionados en su segundo álbum de estudio. La bomba que lanzó con Erotic Probiotic 2 removió toda la escena anglo de neo r&b y dejó abierto el inevitable desafío del segundo paso. The Passionate Ones es un manifiesto, una reflexión, una lástima y un anhelo.
Ser apasionado en los tiempos que corren es un desafío y un compromiso. Escuchas pasivas, tejido social mermado por una crisis sanitaria y el doomscrolling que pasa por asesinatos de ciudadanos y exterminios de pueblos completos. Estar en el presente, sin evadirlo, dispuesto a sentirlo, es el desafío. En este álbum, que continúa teniendo a la crítica social como eje, Marcus Brown debate sobre rehabilitación, consumos, Palestina, los derechos laborales y, por sobre todo, la inminente caída de máscara de aquello que osaron a llamar alguna vez “sueño americano”. No hay nada soñado: todo es terrible.
‘9 2 5’, ‘Max Potential’, ‘BABY BABY’ o ‘When the War Is Over’ son sólo algunos de los tracks que, entre piano, boom bap, sintes y gospel, dejan constancia de las dificultades actuales. Sin embargo, en una napa menos superficial, el oriundo de Baltimore intenta encontrar en la religión, su familia, la sobriedad y el amor, la realidad más real posible, y con ella a esos seres que siguen motivando sus pasiones como herramientas políticas personales y colectivas.
Que un estadounidense pueda criticar la caída de su imperio, e incluso dar la espalda a su obligadamente querida nación para apuntarla como responsable de las atrocidades modernas, es un registro de la realidad. La que estamos aprendiendo entre todos luego de un encierro. Y en este segundo despertar —o esta posibilidad de reconfigurarnos como una mejor especie para el planeta—, Nourished by Time tomó la oportunidad para ver más allá de su nariz y apuntar al mal, sabiendo que a su alrededor aún hay apasionados que encuentran en el amor y cuidado colectivo el prometido sueño, esta vez sin nación.
— Barbara Carvacho
Cutthroat

Artista: shame
Fecha de estreno: 5 de septiembre
Discográfica: Dead Oceans
Producción: John Congleton
El disco que shame lanzó en 2024 (Food for Worms) estuvo a un paso de entrar en la lista de nuestros favoritos de ese año, pero pese de demostrar un gran avance en el sonido clásico post-punk con que la banda inglesa comenzó su carrera, los diferentes tipos de canciones hacían de la escucha algo no tan cohesionado. Por eso es tan sorpresivo que, haciendo de nuevo una exploración de varios géneros, shame entrega un álbum que funciona mejor a medida que más lo escuchas.
Quizás Cutthroat no es tan emotivamente abierto como su predecesor, pero eso lo compensa con el hecho de que acá no hay ningún track aburrido: como si se tratara de un show en vivo, todas las canciones te golpean de alguna forma interesante. Desde las más clásicas, como la que da nombre al disco o ‘Plaster’, pasando por el punk country de ‘Quiet Life’, la electrónica brasileña de ‘Lampião’ (que interpola el clásico brazuca ‘Acorde Maria Bonita’) y el electroclash de la última parte del álbum con “Screwdriver’ y ‘Axis of Evil’.
Ha sido un camino largo desde su primer disco (Songs of Praise, 2018), pero es innegable que shame ha crecido de manera exponencial en un intento de seguir los pasos de bandas como Fontaines D.C. o IDLES. Pero si algo deja claro Cutthroat es que las ganas y la energía están, así como la disposición a ir a confines nuevos sin perder la diversión en el proceso (te estoy viendo, TANGK). A eso se suman las letras increíblemente elocuentes y directas con las que el frontman Charlie Steen apunta a la sociedad en que vivimos. Al final, cuando mejor suena shame es cuando no tiene vergüenza.
— Alex Miranda H.
Who Is the Sky?

Artista: David Byrne with Ghost Train Orchestra
Fecha de estreno: 5 de septiembre
Discográfica: Matador
Producción: Kid Harpoon
Hay ocasiones dichosas en que escuchar un disco es como abrir un regalo. En parte por lo que contiene, pero también por quién lo está entregando. Who Is the Sky?, sin duda alguna, es un obsequio precioso, un compendio de ideas que no podrían venir de otra mente.
A siete años de su última entrega solista (American Utopia), David Byrne viene a contarnos historias que a ratos parecen cuentos (y a ratos, fábulas). Historias sobre Buda (‘I Met the Buddha at a Downtown Party’), sobre crema hidratante (‘Moisturizing Thing’), sobre departamentos (‘My Apartment Is My Friend’), sobre un outsider que quiere estar adentro (‘I’m an Outsider’). Todas y cada una, vestidas en impecable ropaje pop.
Sin embargo, es posible que el relato más importante de todos sea el primero, ‘Everybody Laughs’: todos estamos buscando inspiración, lidiando con cambios, yendo a algún lugar. “Everybody’s wearing everybody’s shoes”. Y sí, uno podría acusar esta idea de ser demasiado inocente o ingenua. Pero, en vista y considerando el estado del mundo, ¿es eso tan malo, realmente?
— Seba Amado C.
Getting Killed

Artista: Geese
Fecha de estreno: 26 de septiembre
Discográfica: Partisan Records / Play It Again Sam
Producción: Kenny Beats / Geese
Que son plantas de industria, que es la típica bandita prefabricada para agitar los algoritmos, que un sello la creó… La discusión sobre aquello es vana y a nadie más que a los haters les interesa mantener, sólo para validar el siempre tan novedoso punto de que un disco famoso está sobrevalorado. Lo que sí es real es que el cuarto álbum de Geese fue uno de los más comentados durante el 2025, tanto por críticos como por el público, y que los neoyorkinos coronaron el año con una estelar aparición en “Saturday Night Live”.
Getting Killed tiene de todo lo que se le pide al rock: caos, guitarras y gritos desaforados, temas casi bailables e incluso pasajes un poco más ambientales, equilibrando el groove y la tristeza con relatos que parecen sacados del más introspectivo Bob Dylan. Un álbum que se convirtió en un fenómeno viral por méritos propios, algo complejo en un mundo tan capitalista que te exige ser parte de su algoritmo macabro.
— Pablo “Alga” Rojas
Deseo, carne y voluntad

Artista: Candelabro
Fecha de estreno: 3 de octubre
Discográfica: Registro Móvil
Producción: Juan Diego Soto / Matías Ávila / Franco Arriagada
Nadie es mesías en su tierra hasta que entiende que ser mesías es una condición a la que no se debería aspirar de forma tan terrenal. Los humanos, seres sencillos y básicos en su amplia historia, responden a otras cosas bastante menos divinas: al impulso del deseo, al ser un cuerpo-carne que necesita y da, al raciocinio de la voluntad. Qué disfrutamos, qué nos duele, en qué creemos, qué nos moviliza y qué hacemos al respecto son interrogantes que nos acompañan a lo largo de la vida; más aún, son las que nos arman como bloque social.
Si en Ahora o nunca (2023) el septeto chileno elevaba un indie rock autodenominado perno —por las mismas peripecias que pasaron como jóvenes hijos del estallido social y la pandemia—, en la segunda entrega late fuerte una membrana construida en oficio, comunidad y creencia. Religioso o no, político o no, el cimiento es el creer. ¿Qué nos queda cuando la ingenuidad de la adolescencia se disipa y empezamos a aprender a golpes sobre la vida real? Los deseos, este cuerpo-carne y nuestras voluntades.
Activos en el circuito independiente local y con pasos por otros países de la región, Candelabro lanzó uno de los mejores discos chilenos del 2025 y de la mitad de década que nos va quedando. Casi litúrgico, tiene frases para usar como pedacitos de vida y otras que son arengas para la revolución popular. Porque esta obra, hecha en el final del mundo, en las condiciones más rurales y precarias de la industria mundial —duramente criticada por ser financiada mediante crowdfunding—, terminó siendo más que el segundo álbum de una carrera prometedora. En cuanto llegó a nuestros oídos, Deseo, carne y voluntad se convirtió en una carta al pueblo y una devuelta de mano a lo arrebatado.
El sonido de las décadas pasadas de nuestra música, las creencias del campo arrebatadas por la elite, y ejercicios tan sociales como el sufrir, criticar, leer y pensar —en un país que hasta hace poco era analfabeto y después pasó por un oscurantismo cultural obligado— son los pilares de canciones que permean en niños, madres, chilenos, peruanos, mexicanas y más. Porque es un manifiesto de lo que nos pertenece, envuelto como un testamento donde el creer es lo que nos podría salvar.
Una entrega que no es de un grupo de jóvenes músicos chilenos y nada más, sino un mapeo de lo que fuimos y de lo que no queremos ser, donde el anhelo colectivo es y será motor para tomar por el mástil aquello que nos arrebataron: la fe. El —hoy— privilegio de levantarse con algo en qué creer y las ganas de querer construir algo mejor, no para convertirnos en mesías de nada sino para luchar por el desarrollo de las condiciones humanas que tantas veces nos han podido quitar. Nuestros deseos, nuestra carne y nuestra voluntad.
— Barbara Carvacho
Helíade

Artista: Javiera Electra
Fecha de estreno: 10 de octubre
Discográfica: Surpop Records
Producción: Tankboy – Iván Céspedes / Franco Ibacache / Electra Hernández / Tely Carrasco / Iván Cespedes / Nando García
Las hermanas de Faetón dan vida al mito de las Helíades. Sus lágrimas son de ámbar y al caer al suelo vuelven en forma de álamos. El duelo emocional y terrenal, la catarsis y la mutación son claves para entender el primer largo de Javiera Electra que, inspirada en el cuento griego, habita de forma sombría las creencias populares, el folclor, la estridencia y, por sobre todo, su voz como puente conductor del sentir.
Dividido en dos partes sonoras, y con intervenciones de Claudia Rodríguez y Susy Shock, el LP es como contemplar algún valle del centro de Chile, pero también olivos del norte y el mar del sur. Como una gitana, Electra ha habitado este país, y ese recorrido logra la mixtura de folk orquestado, experimentos en clave pop y una clara potencia de ritmos latinoamericanos populares.
Un álbum que es su propia cosmovisión, nacido en mitología para volver al presente gracias a su fresca producción. Helíade es una buena carta de presentación para Javiera, pero también para quienes estén entrando en el diverso y saludable estado de la música actual hecha por jóvenes. Un grito al cielo y otros tantos a lo terrenal, a los seres que viven en este limbo vertiginoso, que su autora potencia con guiños que beben del techno y el canto aflamencado. Sonicamente jubiloso y melancólico, sus doce temas cruzan vientos y cuerdas, de charango a trompeta, para relatar (casi como una odisea) el perder. El dejar ir. El vivir abandono.
La eventual recompensa de volver a reencontrarnos con nuestra esencia, como cielos que lloran para dar con el florecimiento. Potente y virtuoso, nos deja con ganas de más. Una experiencia que se completa en vivo, cuando Javiera silencia murmullos con la crudeza de una voz que abarca cualquier espacio; una voz que podría musicalizar el campo o el mar, sin necesidad de adornos sobreexagerados. Sólo dejar que la voz salga casi como ritual.
— Barbara Carvacho
Fancy Some More?

Artista: PinkPantheress
Fecha de estreno: 10 de octubre
Discográfica: Warner Records UK
Producción: Aksel Arvid / The Dare / Count Baldor / Glasear / Jkarri / PinkPantheress / Phil / Oscar Scheller
Underwold, Basement Jaxx, Panic! At the Disco, Groove Armada, Jessica Simpson y Sugababes. El 2025, Pink Pantheress sirvió pastiche milénico para la pista, con toda la nostalgia de microclub que envuelve su lírica romántica y cotidiana. Tal como su coterránea hizo con Brat, la cantante y productora no tenía uno, sino tres discos orbitando al estreno principal.
El junte de influencias que mostró en Fancy That —donde conocimos éxitos instantáneos como ‘Tonight’, ‘Nice to Know You’ o ‘Stars—, pasó de sentirse como una carpeta de CDs quemados durante su época escolar a convertirse en piezas mucho más complejas donde sus inspiraciones tomaron forma de colaboraciones.
Fancy Some More? es ecléctico y cautivador, como la propia Victoria Beverley Walker. Con un pie en la intención viral y algorítmica, la gran parte del cuerpo de la artista está en otros charcos: el de reenaltercer un oficio que la juventud british lleva en ADN hace décadas; el arte del sampling, la experimentación y el dejarse llevar con una oreja puesta en la producción más que en la idea pegajosa de un coro pop. Aún así, logra ambas con holgura.
Treintañeros nostálgicos, adolescencias tiktokeras, el imaginario de la aldea global al máximo con colaboraciones que saben de sabrosura mainstream con Anitta, vanguardia artpop gracias a Oklou, hasta un viaje a su confesado género de cabecera, el kpop, gracias a featurings de Seventeen e Yves de LOONA.
El paseo de otros nombres como Kylie Minogue, Bladee, Nia Archives, Sega Bodega, e ídolos personales como Basement Jaxx, Groove Armada, Sugababes y el precursor del drum&bass, Adam DJ, hacen que el disco doble de remixes no sólo sea un cóctel perfecto para muchos bloques generacionales de la pista, también una experiencia atemporal donde los ritmos electrónicos sirven como máquina del tiempo: educando con lo que en los ‘80 y ‘90 dominó el baile en Inglaterra, también convirtiéndose en una cápsula del presente, y más importante aún, un banco de samples para otros en el futuro.
Que la pregunta sea si nos apetece y atrae un poco más en la segunda entrega —la principal del universo Pink Pantheress 2025— parece casi irónico cuando la respuesta es obvia por donde se le mire. Cualquiera que disfrute la pista, siempre-siempre, va a querer un poco más.
— Barbara Carvacho
Femme Fatale

Artista: Mon Laferte
Fecha de estreno: 24 de octubre
Discográfica: Sony Music Latin
Producción: Mon Laferte / Manú Jalil
¿Cuál es el siguiente paso de una artista tras hacer un disco tan experimental e impresionante como Autopoiética (2023)? Las respuestas podrían ser varias, pero probablemente nadie esperaba un álbum tan personal, jazzero, cabaretero y que, al mismo tiempo, analizara el arquetipo de la femme fatale pero en nuestros tiempos.
Desde el comienzo, con la canción que da título al disco, se puede sentir una cortina de humo gigante; la femme fatale es una idea que impusieron sobre la protagonista, quien en esta pieza cuestiona su identidad antes de aceptar y hacer suyo ese rótulo. Así, tras los 14 temas que componen esta obra, llega el cierre con ‘Vida Normal’ y el reconocimiento de ya no querer llevar ese mote. Es lo aprendido tras un viejo con comienzo y fin, una búsqueda que termina con una frase que también abre todo: “Yo quería que me amaran, nada más”.
La experimentación que caracteriza Autopoiética aquí se limita a pequeños destellos de autotune, reemplazada por una estética más vintage, una suerte de Amy Winehouse latina haciendo un show de cabaret. También se puede encontrar mucho de la Nancy Sinatra más centrada en contar historias y crear música que se inspira en ánimos. El drama, la teatralidad y lo personal se toman el espacio, la narrativa lleva las historias: de abuso, de ser mujer y lo que eso conlleva, de la interseccionalidad de ser buena madre y femme fatale a la vez.
Hay una teoría que dice que todo buen disco tiene una piedra angular. En este caso sería ‘1:30’, un jazz apresurado que sirve como corriente de la conciencia de las temáticas ya mencionadas: desde recuerdos de juventud hasta relaciones que con el tiempo toman otro cariz, todo en un ritmo frenético que trae a la memoria el excelente interludio ‘For Free’ del To Pimp a Butterfly (2015) de Kendrick Lamar. Famme Fatale busca abiertamente provocar con sus letras, te deja pensando y demuestra valentía al hacerlo, sobre todo al preguntar: “¿quién es esa mujer que se parece cada vez más a mi mamá?”.
— Alex Miranda H.
Cabin in the Sky

Artista: De La Soul
Fecha de estreno: 21 de noviembre
Discográfica: Mass Appeal
Producción: Dave Jolicoeur / De La Soul / DJ Premier / Erik & Joshua / Jake One / Maseo / Nottz / Pete Rock / Posdnuos / Sam Wish / Supa Dave West
Una muerte puede hundir a una banda, en especial cuando se trata de alguien tan importante como lo era Dave “Trugoy the Dove” Jolicoeur para De La Soul. La historia del trío de rap es larga y sufrida (como pueden leer en nuestro texto al respecto) y, cuando por fin parecía que llegaba el reconocimiento, la muerte tocó la puerta. ¿La respuesta? Seguir a pesar del duelo y hacer un disco que no es necesariamente una despedida —aunque bien podría serlo— sino una celebración a la vida y obra tanto del trío como de su parte ausente.
Cabin in the Sky es una colección de canciones que bien podría pasar por un grandes éxitos de sus épocas anteriores. ‘EN EFF’ podría estar en el disco Stakes Is High (1996) y ‘A Quick 16 for Mama’ en The Grind Date (2004), ‘Day in the Sun (Gettin’ Wit U)’ podría ser la hermana pequeña de ‘A Roller Skating Jam Named “Saturdays”’, y así con cada track de este álbum.
Hablando de guiños al pasado, en el más puro estilo De La, el álbum tiene varios momentos donde se arman skits o pequeños diálogos que le dan personalidad a las canciones, uniendo el entramado para que se sienta como un todo. Un clásico que el trio viene haciendo desde su debut, aunque en esta oportunidad algunas de estas conversaciones hacen que el resultado (que ya dura más de una hora) se sienta un poco largo.
Pese a eso, no hay dudas de que Cabin in the Sky merece ser parte de esta selección: es increíblemente bueno, lleno de beats y rimas que hacen guiños a la carrera de la banda, a sus influencias, a bromas internas que quizás uno no termine de entender pero cuyo afán es universal. A esto se suma una gran selección de invitados: Killer MIke, Yukimi, Q-Tip, Nas, Gina Loring, Black Thought, Common, Slick Rick y el actor Giancarlo Esposito, que sirve como maestro de ceremonias en varios puntos de sus 20 canciones, aunque su mejor momento es al inicio, en el primer track, pasando lista e invitándonos a ser parte de esta celebración.
— Alex Miranda H.



