Tildado como una festividad imperialista, satánica, violenta, entre otros epítetos denotativos, Halloween ha conseguido hacerse un espacio en Latino América en una mezcla bastarda entre culturas distintas. Lo bueno es que esto permite que ahora existan entusiastas de esta fecha, y pueden contar a Revista Matadero entre ellos. Es por eso que no queríamos quedarnos fuera de esta fiesta y decidimos hacer un humilde aporte desde una de las veredas que más disfrutamos: las películas.
En un esfuerzo conjunto seleccionamos 21 películas de terror para que puedas disfrutar en esta spooky season. La gracia es que en esta lista podrás encontrar de todo tipo de cintas, desde el terror convencional hasta las comedias de terror. La idea es que todo quien se de el tiempo de leer nuestras recomendaciones salga con las ganas de ver una de estas cintas seleccionadas.
1 – Freaks (Todd Browning – 1932)
Un año antes de su estreno, Browning ya había asombrado al mundo con Drácula. Freaks, sin embargo, no fue recibida del mismo modo porque si bien causó terror, también provocó un disgusto espectacular en los asistentes, quienes rechazaron la película. Un gran error, pues se trata de un film con personajes que aun siendo los marginados de la sociedad, son más humanos que quienes se ven convencionalmente atractivos. Freaks te abre a un mundo doméstico de las rarezas de circo mientras teje una trama de codicia y maldad que finaliza de una manera espectacular. Por: Judith Herrera.

2 – Ju-On: The Grudge (Takashi Shimizu – 2002)
El director de esta obra, Takashi Shimizu, había estado probando esta historia desde hace tiempo. Podemos contar los cortos ‘Katasumi’ y ‘4444444444’ como precursoras de la cinta, y de forma más directa, las películas directas a video que también llevaban el nombre ‘Ju-On’ y ‘Ju-On II’. Pero cuando tuvo la oportunidad de llevar su historia a la pantalla grande, decidió hacerla de nuevo y con todas las cosas que ya había aprendido con sus experiencias. El resultado es una película de terror de bajo presupuesto que consiguió crear una franquicia reconocida hasta el día de hoy y que es sorpresivamente efectiva con su simplicidad. Siempre se menciona ‘Ringu’ como la culpable de popularizar el J-horror en occidente, pero cuatro años después de su estreno el género seguía estando a flote gracias a este clásico. Por: Alex Miranda.

3 – Carnaval de Almas (Herk Harvey – 1962)
Una película que inspiró a David Lynch, Dario Argento y muchos otros cineastas y ¿cómo no? se trata de una obra de culto que reúne elementos propios del género del terror con toques psicológicos y un glorioso manejo de la cámara. Realizada con un presupuesto bajísimo y en blanco y negro, logra construir una atmósfera extremadamente perturbadora a través de la dirección de arte, el manejo de la cámara y la actuación. A lo anterior se suma una banda sonora que aporta inquietantes sonidos ambientales que tensan aún más la historia. Por: Judith Herrera.

4 – House (Nobuhiko Obayashi – 1977)
“Comedia de horror experimental”, así es como Wikipedia describe la locura que es ver House. Y es que si bien su director, Nobuhiko Obayashi, es reconocido por sus películas surrealistas, en esta ocasión quiso llevarlo al extremo. El estudio quería que hiciera una cinta de terror tipo “Tiburón”, pero Obayashi tomó otro camino: escuchar las ideas de su hija preadolescente, quien le dijo qué cosas le daría miedo experimentar, es así como terminamos con una obra sobre gatos atemorizantes, cabezas voladoras, mares de lava y patadas de kung-fu. Un clásico de culto, corre a verla si aún no lo haces. Por: Alex Miranda.

5 – El Exorcista (William Friedkin – 1973)
¿Qué más se puede decir de la que es considerada la mejor película de terror? Admito que cuando era chica la vi, la primera vez que la daban por televisión abierta –creo–, y no me impresionó. Claro, a esa edad había consumido mucho gore y escenas horribles de terror producto del programa Maldita Sea. No fue hasta años después, ya saliendo de la adolescencia, que la vi de nuevo y la encontré tan buena como todos esos sabios que la consideran la mejor. No es solo que tiene una cinematografía impecable, sino que el tratamiento de la ciencia, escepticismo, fe y compañía son brillantes. Por: Judith Herrera.

6 – Possession (Andrzej Żuławski – 1981)
Dicen que las mejores películas de terror primero son grandes dramas, si bien está idea puede ser reduccionista con todos los tipos de subgéneros que existen dentro del horror, la verdad es que la regla se cumple con cintas como ‘El Exorcista’ o ‘Possession’. La historia nos lleva al lento descenso a la locura de una pareja que comienza a separarse gracias a problemas cada vez más paranormales. Si bien la idea es que cada uno pueda lanzar sus propias conclusiones, el director ha sido claro al decir que su divorcio fue muy importante al momento de crear la historia. No te pierdas este drama con tintes de body horror y la excelente actuación de Sam Neil (Jurassic Park) y de la eterna Isabelle Adjani (The Driver). Por: Alex Miranda.

7 – La Noche de los Muertos Vivientes (George Romero – 1968)
Aunque películas con temáticas zombie ya existían antes de 1968, la película de Romero es crucial para entender el género, una pionera en la idea de una masa de muertos vivientes sin más propósito que comer carne humana y, en paralelo, el desarrollo de historias y personajes que se ven en el borde de su propia humanidad. Es un film bien llevado, en blanco y negro y con pocas locaciones que elabora una atmósfera asfixiante y aterrorizadora. Por: Judith Herrera.

8 – Event Horizon (Paul W.S. Anderson – 1997)
Allá por 1979, Ridley Scott y Alien establecieron que nadie te oirá gritar en el espacio. Casi veinte años después, este Amityville espacial fue la excepción que confirmó la regla. Un Sam Neill que todo lo puede y un Laurence Fishburne pronto a explotar con The Matrix lideran un elenco de gran calibre (Kathleen Quinlan, Joely Richardson, Jason Isaacs, Sean Pertwee). Son los ‘90, hay presupuesto y se nota. En muchos sentidos, es una película muy bien hecha, con buenos efectos visuales y varios momentos memorables, que toma una idea improbable (una nave que cobra vida tras pasar por el infierno) y la respalda en el concepto de las dimensiones múltiples. Su estatus de culto sólo aumentó cuando se supo que Paramount perdió un montón de material que exigió que sacaran de la cinta final. Es no sólo posible, sino derechamente probable que esa experiencia corrompiera a Paul W.S. Anderson lo suficiente como para aceptar ser uno de los reyes del fast cinema del siglo 21. Por: Seba Amado.

9 – La Cabaña en el Bosque (Drew Goddard – 2011)
La virgen, el deportista, el sabelotodo, el payaso, y la putilla: son algunos de los arquetipos de las películas de terror que “La cabaña en el bosque” sabe cómo utilizar, construir y deconstruir, todo con un toque de potente humor y entendimiento de su audiencia. En este film hay giros que, aún cuando lo has visto muchas veces, siguen sin perder la inteligencia e innovación. Acá no estarás pegando saltos de terror, pero sí te dejará con un buen gusto por la metaficción y el análisis de este género que cada vez busca hacerse más relevante con nuevas fórmulas, no siempre satisfactorias para los dioses que somos la audiencia. Por: Judith Herrera.

10 – Blair Witch Project (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez – 1999)
Hoy ya conocemos y estamos saturados de aquel tipo de terror que utiliza documentales falsos y cintas encontradas. Pero hace más de 20 años era un escenario distinto y es que Blair Witch Project revolucionó el cine temático: una película simple, de bajo presupuesto y que hoy quizás ni siquiera encontramos tan buena, pero merece su visionado para entender cómo fue que aquel género se volvió tan popular. Esas escenas con ruidos en la noche y la tensión conflictiva entre los jóvenes protagonistas todavía pueden generar escalofríos. Si la ves por primera vez, te recomiendo también buscar información sobre la campaña mediática que acompañó la promoción de la película y que es aún más fenomenal que la propia obra. Por: Judith Herrera.

11 – El regreso de los muertos vivientes (Dan O’Bannon – 1985)
No confundir con el clásico La noche de los muertos vivientes (de la que ya hablamos más arriba), que es una cinta escrita por John Russo y George Romero. Luego de separar sus caminos artísticos Romero siguió su saga con El amanecer de los muertos mientras que Russo se quedó con la marca “muertos vivientes”. Así es como terminó creando el libro que inspira esta obra, que se supone sería dirigida por Tobe Hopper pero al no poder fue entregada a Dan O’Bannon, conocido guionista de Alien y más adelante de Total Recall. La historia es simple, un grupo de punkis hace una fiesta en un cementerio mientras una morgue cercana encuentra una extraña sustancia tóxica que despierta a los muertos. De las mejores comedias de terror que se han creado y con genuinos momentos icónicos como los zombies pidiendo más paramédicos o el reconocido tropo que dice que los zombies quieren comer cerebros. Por: Alex Miranda.

12 – Terminator (James Cameron – 1984)
¿No es acaso ciencia ficción? ¿Acción? La popular película del popular James Cameron no tiene cabida en un solo género, pues bien marca el terror: la persecución sin fin que protagoniza una máquina sin sentimientos y aparentemente inmortal, cuenta con varios momentos de angustiante horror como se observa a Sarah Connor y Kyle Reese tratar de sobrevivir. Cada escena con ese robot cuyo rostro no se mueve, o después, cuando ya ha quedado al desnudo su esqueleto metálico, son dignas del mejor terror. Por: Judith Herrera.

13 – Fire Walk With Me (David Lynch – 1992)
Me atrevo a decir que esta película no solo tiene la imagen más horrorosa de Twin Peaks, sino que probablemente una de las más terribles en todo el género: el despertar de Laura Palmer para darse cuenta de quién es su abusador. Si bien ya existen películas que hablan del horror de ser una adolescente (‘Carrie’ o ‘Raw’, por ejemplo) Lynch lleva esta idea aún más lejos presentando al que probablemente es su personaje más completo hasta el momento: Laura Palmer, quien es explorada durante toda la primera temporada de la serie a través de sus amigos y contextos, pero en esta historia podemos verla vivir su última semana de vida en lo que solo se puede explicar como un drama griego llevado al extremo. Sabemos cómo acabará todo, pero lo importante no es quién hace qué cosa, sino cómo dejamos que pasen estos horrores frente a nuestras narices. Por: Alex Miranda.

14 – El Resplandor (Stanley Kubrick – 1980)
Mucho se ha dicho sobre esta película: sobre el genio de Kubrick para cambiar la historia que escribió Stephen King a algo más efectivo, del abuso que vivió la actriz Shelley Duvall para conseguir su actuación y los mitos en relación al rodaje. Sin embargo, quiero aprovechar para rescatar a Duvall como actriz más allá de la larga sombra que proyecta Kubrick. El resultado es una de las películas más efectivas que se ha visto, desde los cambios de música, las imágenes icónicas (sigo teniendo pesadillas con esas mellizas), los momentos tensos y, por supuesto, un Jack Nicholson desatado en uno de sus papeles más reconocidos. Se podría escribir párrafos y párrafos sobre esta película que roza la perfección, pero mejor cerrar diciendo que ningún fan del horror que se precie no se ha sentado a vivir la experiencia de ver The Shining. Por: Alex Miranda.

15 – Lake Mungo (Joel Anderson – 2008)
Perturbadora y de un terror poco convencional que afina la puntería de los márgenes psicológicos. Mediante una combinación de falso documental y metraje encontrado, se presenta la historia de una familia afligida por la pérdida de su hija, desaparecida en un lago. Con un desarrollo lento que construye la atmósfera inquietante, van sumándose elementos sobrenaturales donde el uso de imágenes inquietantes y testimonios verosímiles crean una sensación de intriga que hace dudar de lo que está en pantalla. Por: Judith Herrera.

16 – Huesera (Michelle Garza Cervera – 2023)
El terror en el embarazo es un tropo efectivo pero no tan explotado como uno podría esperar. Si la vara más conocida para ese subgénero es El Bebe de Rosemary, la película mexicana Huesera no busca llevar ese horror más lejos, sino que distinguirse del mismo, bebiendo del tópico de lo que la sociedad le exige a una mujer (en este caso embarazarse) y explorarlo desde un lugar más sobrenatural con tintes de body horror. Escrita y dirigida por Michelle Garza Cervera (esta es su primera película) Huesera es una obra que toma las ideas ya planteadas por otras como Swallow (2019) y lo lleva a un contexto religioso latino que le suma muchísimo a su propuesta. Por: Alex Miranda.

17 – Carrie (Brian De Palma – 1976)
Una de las historias más esenciales del terror a la adolescencia, Carrie es una película que se ha intentado emular muchas veces y nunca se ha logrado igualar. Desde su segunda parte directo a video hasta los remakes que parecen olvidar lo que convirtió a la primera película inspirada en el libro de Stephen King en un éxito tan grande y duradero. Las increíbles actuaciones de la gran Sissy Spacek y la recientemente fallecida Piper Laurie le dan un tono profundamente claustrofóbico a la historia, que si bien es sencilla, no deja de sorprender incluso cuando ya sabes el desenlace final. Que dicho sea de paso, es uno de los momentos más catárticos y a la vez horripilantes del cine. Por: Alex Miranda.

18 – Los Otros (Alejandro Amenábar – 2001)
Ver a Nicole Kidman en esta película es un lujo, una excelente actriz que brilla en el terror, ojalá sumará más del género en su filmografía. En Los Otros la acompañamos en un ambiente paranoico, oscuro y deprimente, donde nada de lo que se ve real pareciera serlo –y viceversa–. El director español mantiene la tensión en vilo hasta el final mientras explora temas como la soledad, el miedo y la percepción de la realidad. Con giros sorprendentes y una estética visualmente impactante, «Los Otros» es un clásico moderno. Por: Judith Herrera.

19 – Get Out (Jordan Peele – 2017)
Abordar el racismo de una manera que convenza mientras tejes el terror no es fácil, pero sí es algo que logra esta película. Con una buenísima dirección y un guión innovador, se crea una historia que podría parecer de comedia romántica hasta que la trama avanza y comienza lo inquietante. No solo entretiene, sino que también invita a reflexionar sobre las profundas tensiones raciales presentes en la sociedad contemporánea. Por: Judith Herrera.

20 – X (Ti West – 2022)
El nombre de Ti West solía ser un reconocido por los fans más de nicho del terror, pero con X saltó directo al mainstream del género. Y es que esta película no solo es el inicio de una trilogía (que continuó el mismo 2022 con Pearl y que seguirá el próximo año con MaXXXine) sino que también demostró que una buena premisa puede venir de inesperados lugares. Presentada como un slasher clásico tipo la Masacre de Texas pero centrado en la industria de la pornografía setentera, la historia da un vuelco importante y cuestiona cosas como la vanidad, la monogamia, la explotación del cuerpo por la industria y qué sucede después de esa explotación. Pudimos elegir Pearl para estar aquí (igual de buena pero en otro sentido) pero dejamos seleccionamos X porque creemos que no tendrás una experiencia igual de incomoda como en la escena de sexo ya hacia el final de la película. Por: Alex Miranda.

21 – Titane (Julia Ducournau – 2021)
Quiero comenzar diciendo que solo he visto esta película una vez en mi vida, pero causó tanto impacto en mí (en el buen y en el mal sentido) que no la quiero ver de nuevo y al mismo tiempo es una de mis favoritas. Vendida injustamente como la película donde una mujer tiene sexo con un auto, ‘Titane’ presenta una historia completamente demente para cuestionar cosas claves como el género, la paternidad, el propio ser, la maternidad, y el clásico de Ducournau: el sentimiento de repugnancia hacía las necesidades básicas de un cuerpo humano. Si bien David Cronenberg tiene un hijo que también hace body horror (vean ‘Possessor’ de Brandon Cronenberg), el premio a quién mejor ha hecho crecer este subgénero se lo queda fácilmente la directora francesa. Por: Alex Miranda.




