Cristóbal Valenzuela Berríos, director de Isla Alien: “¿Será posible hacer un documental sobre un rumor?”
Isla Alien llega a los cines chilenos y con ella su creador nos invita a cuestionarnos por qué creemos en lo qué creemos. El documental narra las historias de cómo un grupo de radioaficionados termina siendo contactado por la misteriosa Isla Friendship y de cómo a veces los extraterrestres pueden estar más cerca de la humanidad que los humanos.
Los noventa son un periodo bastante central en el crecimiento de la ufología mundial. Es fácil enmarcar esta década en la fiebre por los extraterrestres, posiblemente comenzando con el estreno en 1993 de la serie Los Expedientes Secretos X y culminando en 1998 con el estreno Alien Abduction: Incident in Lake County.
En Chile la locura por los seres espaciales no fue distinta pero, como pasaba con todo tipo de cultura en esos tiempos, a nuestro país esto llegó en diferido. Si bien nuestra nación ya contaba con mitología sobre el tema, donde destaca el caso del Cabo Valdéz, no fue hasta 1999 con la llegada del programa OVNI —transmitido por TVN y que contaba con el respetado periodista Patricio Bañados como animador— que el fenómeno de la ufología llegó al mainstream criollo.
Es precisamente con ese programa que comienza la historia de la creación de Isla Alien, el nuevo documental de Cristóbal Valenzuela Berríos, que se centra específicamente en el caso de la Isla Friendship, una supuesta isla al sur de Chile habitada por extraterrestres rubios que podían curar enfermedades terminales. En Matadero nos gustó tanto la cinta que decidimos entrevistar a su director, quien nos explica que al final Isla Alien se basa en una pregunta clave: ¿Por qué creemos en lo que creemos?
Abducido por Patricio Bañados
Para quienes no conocen la historia, Isla Friendship es un mito urbano que tiene lugar en el sur de Chile, específicamente en la Región de Aysén, donde existe una isla en la que habitan seres extraterrestres de gran estatura, con cabellos rubios y poderes curativos capaces de sanar enfermedades como el cáncer, y que con el tiempo eligieron personas especificas para visitar esta maravillosa isla.
A pesar de ser un documental corto Isla Alien se toma su tiempo para presentar todas estas ideas. Es que tan importante como los testimonios de quienes fueron contactados por la Isla Friendship es el contexto sociocultural en el que sucede esta historia. Es así como un avistamiento ovni que apareció en la televisión abierta chilena, la dictadura cívico-militar y la tragedia del transbordador espacial Challenger funcionan como un marco en el que la historia se desenvuelve. Todas estas cosas pasaron en los años ochenta pero sería en los noventa que el programa OVNI las preservaría en sus capítulos.
Patricio Bañados era un entusiasta de la ufología y terminó conduciendo este programa para tratar de forma seria el tema de los avistamientos extraterrestres en el país, a pesar de considerarse a sí mismo como un escéptico. Para muchos, incluido un adolescente Cristóbal Valenzuela Berríos, esta fue la entrada a estos extraños temas, en especial la historia de Isla Friendship, que terminó siendo el foco de dos capítulos del programa de TVN. El director comenta:
El primer contacto con la historia fue a través del programa OVNI, cuando yo era adolescente. Ahí fue cuando entré en el caso, como espectador, y quedé pegado con la historia, al igual que mucha gente. Hay que entender que el programa OVNI configuró la historia de Friendship y mi documental: definió protagonistas, también los momentos, los ritmos narrativos, el tema de la cura del cáncer, e imágenes icónicas como el tema del faro o del Challenger. Gracias al programa ya había un relato coherente.
Siempre me quedó la idea implantada ¿Cómo puedo hacer algo con esto? Nunca pensé hacer algo como cuestionando la historia de Friendship, sino que indagando qué era esto. Todo era tan raro. Me interesaba el imaginario: Estos rubios alemanes en el archipiélago de Chonos. Incluso había una teoría dando vueltas que decía eran nazis de segunda o tercera generación. Entonces eso fue por el primer lado por donde me interesé.
Una vez leí un libro sobre el cineasta francés François Truffaut y básicamente son citas de él. Ahí decía que su mayor consejo para hacer guiones es tener un tema central, un concepto por el cual gire tu película, que sea como el núcleo. En mi primera película, Robar a Rodan, el núcleo era el arte y el debate sobre el arte; en Isla Alien es el mito, el concepto del mito en sí mismo. Entonces la película tiene ese centro: el mito, la creación del mito y la creencia en el mismo.
Una historia con propiedades de ciencia ficción
Isla Alien no es la primera película de Cristóbal Valenzuela Berríos. Robar a Rodín es un documental que se centra en el hurto y posterior recuperación de una escultura del conocido Auguste Rodín del Museo de Bellas Artes de Santiago —y que se puede ver de forma gratuita en la plataforma de cine chileno Onda Media —. Observando ambas cintas uno puede notar como la primera sirve para plantear formas de trabajo que en esta nueva obra puliría en muchos niveles, tanto narrativos como estéticos:
La estética de Isla Alien de alguna forma también está conectada con Robar a Rodán. En ese documental había una secuencia que era lo que supuestamente hizo el ladrón de la escultura de Rodán después del robo y aparecían varias teorías, algunas bien delirantes y otras más cercanas a la realidad. Me gustó mucho hacer esa secuencia, que era como hacer un documental sobre rumores. Y ahí me quedó la idea: ¿Será posible hacer un documental completo sobre un rumor, un mito urbano?
Cuando hice Robar a Rodan me metí mucho en el cine negro clásico, que se dice que comienza con el Halcón Maltés y termina con Sed de Mal —entre el 41 y el 58—, y es un subgénero de cine policial que tiene la estética muy marcada: blanco y negro, mucho contraste, una investigación. Eventualmente derivé al cine de ciencia ficción de los 50 para la estética de Isla Alien, cosa que después se fue contaminando con más influencias, un cómic que se llama Black Hole escrito por Charles Burns, las novelas de Junji Ito o series de ilustración antigua alquímica.
En Robar a Rodín también trabajamos con archivos antiguos de una película que está en dominio público, que se llama Kansas City Confidential, y me di cuenta que se puede hacer eso, tomar muchas de estas películas de ciencia ficción antiguas que están liberadas y usarlas como molde, tratar de empatar nuestras grabaciones de audio con estos archivos, y generar un documental de ciencia ficción. Porque es un documental, nosotros no inventamos nada, no ficcionamos nada, pero la historia en sí misma tiene propiedades de ciencia ficción.
Le preguntamos al director qué películas de ciencia ficción clásica le gustan e inspiran algún aspecto de Isla Alien, y esta fue la lista que nos dio:
I Married a Monster From Outer Space (1958)
The War of the Worlds (1953)
Earth vs. the Flying Saucers (1956)
It Comes from out space (1953)
The Incredible Shrinking Man (1957)
Plan 9 from Outer Space (1957)
Invaders From Mars (1953)
The Day the Earth Stood Still (1951)
Política espacial o los cuentos de la dictadura
Tal como la ciencia ficción estadounidense fue impactada directamente por los miedos polarizados de la Guerra Fría, el mito de Isla Friendship surgió durante una época de violencia política en Chile. Si los noventa fueron el momento en que explotó el fenómeno de la ufología en el mainstream chileno, los ochenta en el país fueron sus momentos de crecimiento en los bordes de la sociedad, bordes que al dictadura de Pinochet hacía cada vez más grandes y por lo tanto, más propensos a que estas historias surgieran:
Hay un tema súper interesante del cine de ciencia ficción de ese periodo. Esconde toda la psicología de la Guerra Fría, de los Estados Unidos como el miedo anticomunista. En muchas películas como que los extraterrestres cumplen el rol de los comunista, este miedo al otro, este pánico por el otro. Algo que también pasa con el miedo atómico.
En ese sentido, el contexto también era interesante para Isla Alien, porque esto pasó en plena dictadura, donde se impulsó este tipo de historias. Es sabido que la dictadura construía historias: El famoso Plan Z, que es delirante, fue una construcción de dictadura, y la Operación Colombo de los 119 también. Si ves los mayores casos de ovnis en Chile también son en plena dictadura: El Cabo Valdés o El Temucano con Marcelo de Cachureos, que vieron una nave en la carretera, también fueron en plena dictadura.
Investigando el avistamiento del ovni del 85, viendo diarios de la época, a mí me aparecían mucho estas cosas como ovnis, fantasmas, vírgenes que lloran. Entonces se empezó a mezclar, ¿cachái? Friendship era un caso particular que emulaba lo que la dictadura hacía a gran escala.
Para nosotros es una película de ciencia ficción, porque la historia es de ciencia ficción, es entretenida, es inmersiva, es dinámica, pero al mismo tiempo tiene esta como invitación a la reflexión en cuanto a estas creencias. Yo diría que Isla de Alien es una película que trata sobre ovnis, pero que va mucho más allá, que cuestiona nuestro sistema de creencias, de por qué creemos lo que creemos.
Mensajes directos desde Isla Friendship
Cristóbal Valenzuela Berríos explica que su método para encontrar la estructura narrativa de la película tiene que ver en su totalidad con la investigación previa. Isla Alien tomó años de investigación. El director dice que incluso ya estaba haciendo algunas entrevistas previas cuando el estallido social llegó y truncó varios planes. Lo bueno, es que esa misma investigación hizo que el resultado final no cambiara demasiado, ya que toda la estructura —enfocada por completo en la narrativa— ya estaba decidida.
Trato de hacer unos guiones que son estructuralmente super claros. El montaje final se dedujo de esa estructura que da la investigación. Entonces no es como que hubiera una sorpresa durante el rodaje y que hizo cambiar la película, la escena que ya estaba prevista a partir de la investigación. Gracias a la claridad de que el mito era el centro de la película, pude dilucidar la forma de la película, la dirección, la narrativa y el arco general.
En las entrevistas, lo que se busca es más un contenido narrativo, que los entrevistados logren contar una historia. Entonces yo articulo los cuestionarios en función del guión, que los personajes logren contar los elementos importantes para la historia. Entrevistamos a 40 personas y quedaron en la película como 17. Hubo muchos que quedaron fuera por motivos narrativos, pese a que era información muy interesante.
Una de esas entrevistas fue a un ufólogo psiquiátrico, Mario Dussuel, que está especializado en abducidos. Él nos derivó de un paciente que tenía, que nos decía que tenía un contacto total con Friendship. De hecho falló un micrófono del equipo de grabación de audio, y él nos dijo: ‘Esa fue una señal de Friendship’. Incluso Friendship nos mandó un mensaje a través de él, como que lo poseyeron y nos dio un mensaje, y nos dijo que sólo nos podía dar un mensaje a mí y a la asistente de dirección, pero no al camarógrafo o al director de fotos, porque ellos no eran los elegidos, y los sacó del lugar. Quedamos para adentro.
Hubo varias otras cosas de ese estilo. Entrevistamos a Tania Wolfenson, que después no quiso aparecer en la película, pero era una contactada de Friendship, que es conocida porque ella dice que tiene contacto telepático directo con los delfines. Entonces nos entrevistamos, nos dio una cátedra de Friendship, y bueno, después dijo que no quería aparecer.
Por otro lado, hubo entrevistas más emocionales. Una es la de Xentor Xentinel, un ufólogo que empezó una entrevista como muy informativa, incluso medio aburrida, y de repente empezó a emocionarse , al nivel de llorar, porque empezó a contarnos que él mismo es una reencarnación de extraterrestre pleyadiano.
Para los curiosos, los pleyadianos son extraterrestres que también son conocidos como aliens nórdicos, y que en su descripción guardan una increíble similitud con los supuestos habitantes de la Isla Friendship. ¿Sobre el mensaje que el paciente de Mario Dussel le dio al director?
El mensaje que nos dio fue que nosotros éramos los elegidos para contar la historia de Friendship. Ese era el mensaje que nos demandaba directamente la isla. Quedamos impactados.